Hoy en la alcaldía se impartió un taller basada en la ley 368-22. El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es un instrumento de planificación que define cómo se va a organizar, desarrollar y utilizar el territorio de una ciudad, municipio o región. Tiene como objetivo principal orientar el crecimiento urbano, rural y la distribución de actividades en el territorio, de manera que se garantice un desarrollo sostenible, inclusivo y equilibrado a largo plazo.
El POT establece normas y directrices para la ocupación del suelo, la conservación del medio ambiente, la construcción de infraestructuras, el uso de los recursos naturales y la protección de áreas sensibles. Además, busca prevenir conflictos entre distintos usos del suelo y mitigar los riesgos ambientales o sociales, como desastres naturales o la exclusión social.
Elementos clave de un POT:
1. Zonificación del suelo: Define los distintos usos del suelo (residencial, comercial, industrial, agrícola, de conservación) en diferentes zonas del territorio.
2. Ejes de crecimiento: Identifica áreas estratégicas para el desarrollo y expansión de la infraestructura urbana.
3. Movilidad e infraestructura: Establece planes para la creación y mejoramiento de sistemas de transporte, vías públicas, y servicios básicos como agua, energía y saneamiento.
4. Gestión del riesgo: Incluye medidas para mitigar riesgos naturales (como inundaciones o deslizamientos) y antropogénicos (como contaminación o conflictos sociales).
5. Protección del medio ambiente: Define áreas de conservación y protección de recursos naturales como ríos, montañas, y bosques,